Un lugar donde aprender también significa explorar, sentir, crear, ensuciarse las manos, descubrir y maravillarse.


Como padres y madres, un día sentimos una inquietud: ¿Y si podemos hacerlo diferente? Crecemos entre ideas y creencias que pasan de generación en generación. Nos construyen, pero también podemos cuestionarlas.
De esa inquietud nace AWEN: de atrevernos a explorar nuevos caminos y construir, juntos, la comunidad que queremos dejar a las siguientes generaciones. Somos tierra fértil. Y apenas comienza el primer brote.
No buscamos que los niños encajen en un molde. Creamos las condiciones para que puedan descubrir, experimentar y crecer desde quienes son.
Inspirados en la visión de Rudolf Steiner, respetamos los ritmos de la infancia y entendemos el aprendizaje como una experiencia que integra cuerpo, emoción, creatividad y pensamiento.
Manos en la tierra. Arte. Movimiento. Juego. Naturaleza. Materiales que se pueden tocar y experiencias que dejan algo más profundo que una respuesta memorizada.
No queremos apresurar la infancia. Acompañamos cada momento del desarrollo entendiendo que crecer no significa dejar de ser niño.
El huerto, la tierra, la luz, las estaciones y los materiales naturales forman parte del aprendizaje. La naturaleza no es decoración: es parte del aula.
Como tierra fértil que espera el primer brote, somos una comunidad de familias, niños y educadores que cree en sembrar hoy algo distinto para las generaciones que vienen.
AWEN. Inspiración desde la Raíz.
Los primeros descubrimientos. Un espacio cálido para explorar, sentir, jugar y comenzar a descubrir el mundo con seguridad y curiosidad.
Crecer haciendo. Naturaleza, movimiento, juego, arte y experiencias que acompañan a cada niño mientras descubre quién es y todo o que puede crear.
Quizá hoy estamos sembrando las preguntas, experiencias y recuerdos que acompañarán a nuestros hijos toda la vida.
Creemos que la infancia merece ser vivida con amor, respeto, dignidad y comunidad. No abrimos una escuela para llenar un espacio. Fundamos una comunidad para cuidar la infancia.
Un niño que se sienta amado, visto, escuchado, cuidado y respetado.
Familias, educadores y fundadores caminando con valores compartidos.
Hacer el bien aunque nadie nos vea, porque los niños confían en nosotros.
Actuar siempre con orden, responsabilidad y claridad ante la comunidad.
Que el espacio eduque: ritmos, arte, cuidado, juego y vida al aire libre.
Construir una institución que pueda vivir más allá de quienes la fundaron.
No hay mejor forma de conocer la esencia de AWEN que a través de las familias que caminan a nuestro lado. Cada niño es una semilla y cada familia, la tierra que lo nutre. Aquí te compartimos las experiencias de quienes ya son parte de este espacio donde la infancia respira, descubre y florece.
NUESTRA FORMA DE VER
No buscamos que todos crezcan de la misma manera.
Tiempo para crear: 08:00am - 10:00am
Arte, movimiento, juego y materiales que se pueden tocar para vivir experiencias que dejan algo más profundo que una respuesta memorizada.
Los primeros descubrimientos.
Un espacio cálido para explorar, sentir, jugar y comenzar a descubrir el mundo con seguridad y curiosidad.
Crecer haciendo.
Naturaleza, movimiento, arte, juego y experiencias que acompañan el desarrollo de cada niño.